lunes, 19 de septiembre de 2011

Mario J. Molina



















En los 80 salvó al mundo de un destino incierto al descubrir el agujero de la capa de ozono y la incidencia de los 'sprays' con CFC sobre ella.
Nobel de Química 1995.
Lápiz de grafito sobre papel.
20 x 15 cm. 

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